ENDOME… ¿QUÉ?

No sé por dónde empezar a contarles esto. Tal vez con un ¿por qué demoré tanto en decirlo? O ¿para qué contarlo ahora?
La demora… si supieran cuántas veces me senté, escribí unas líneas que luego borré… o tenía las mil ideas dando vueltas en la cabeza, pero cómo bajarlas al papel? Tal vez es el miedo a decirlo en voz alta… no lo sé.
No lo conté ni en el momento porque todo fue tan rápido y confuso.

dolor

Todo empezó en el 2013, creo. No tengo un recuerdo exacto de fecha en la que empezaron los dolores.
Todos los meses, cada vez que me venía la regla, me daba un dolor en la vejiga cada vez que orinaba. Un dolor que nunca sabré explicar…
Fui varias veces al ginecólogo. Le expliqué cómo me sentía, como era el dolor. TODO. Nada, la única respuesta que tenía era que algunos cólicos eran así.

Me empecé a acostumbrar al dolor… adapté mi vida a eso. Casi no tomaba agua durante esa semana, así iba menos veces al baño y tenía menos veces dolor. Evitaba salir a la calle, fiestas, cine, cualquier cosa que implicara poder ir a un baño que no sea el de mi casa. El dolor era tal que me hacía sudar frío o llorar.

Así estuve un buen tiempo… tal vez más de un año… mi mamá me mandaba al ginecólogo porque no era normal, pero siempre volvía diciéndole lo mismo… que no era nada y que eran cólicos. Después de más de un año en ese plan, ya vivía con mi chico y a él le llamó la atención mis “cólicos”. Me insistió que vaya al médico y nuevamente a regañadientes fui.

El doctor sintió una pequeña bolita y me mandó una ecografía. La prueba confirmó que tenía “algo” pero en la vejiga. Lo siguiente que hizo el ginecólogo fue derivarme a un urólogo.

Empezó mi travesía de médicos y pruebas. Fui al urólogo, me hicieron mil y un exámenes que confirmaban una lesión grande en la vejiga, pero no sabían que podía ser.

El urólogo al que iba ya me quería operar, me hizo un presupuesto, las formas de pago pero no estaba seguro ni cómo ni de qué… ese fue el momento en el que le conté a mi mamá, y nunca más volví a ese consultorio.

Consulté con otro amigo médico, le llevé todos los papeles y pruebas y finalmente me contactó con un compañero suyo urólogo.
Analizaron todo el caso, y me dieron el peor panorama. Un tumor en la vejiga, bastante raro. (Supongo que lo dijeron con otras palabras)

De hecho si buscas en google “tumor en vejiga” los resultados apuntan a lo peor. Mentalmente empecé a prepararme para que me digan en algún momento que tenía cáncer…

Me programaron una operación para 10 días después, no podía esperar mucho tiempo porque dado el peor panorama, si el tumor empezaba a sangrar mi operación sería más complicada, necesitaría transfusión de sangre.

Los días pasaron bastante lentos… coincidió con que nos mudábamos de departamento y entraríamos a la nueva casa cuando me daban el alta… así ocupé mi mente en eso. Limpiar, acomodar, guardar, etc. Fue lo mejor.

la operación

El 17 de junio del 2015 me operaron. La operación salió bien, fue un día que jugaba Perú por la tarde y según yo vería el partido saliendo de la operación,  jaja. Solo recuerdo que había partido, más nada.

A mi tumor le hicieron una biopsia en la misma clínica en la que me operaron y fue bastante bueno el resultado. Según eso no era nada.

Los primeros quince días en casa fueron complicados. Además del dolor, porque tuve una sonda por 15 días. Debo decir que han sido mis peores 15 días, me moría de la vergüenza con la bolsita esa que hasta escribirlo ahora y recordarlo me pone nerviosa.

Cuando por fin me quitaron la sonda y todos los vendajes, puntos y demás, tuve que volver a “aprender” a ir al baño. Me daba muchísimo miedo salir a la calle y orinarme encima por no aguantar… obviamente poco a poco fue mejorando, los ejercicios para el suelo pélvico me ayudaron mucho. Al día de hoy ya todo es normal.

En ese tiempo mi médico no muy contento con el resultado de la biopsia, me dijo que vaya al INEN y que ahí vuelvan a examinar mi tumor.

Poca gracia me hizo, pero a los días fui. Fue una experiencia atroz, vi cosas que nunca había visto, me llevé la sensación más dolorosa y extraña.
Además que dentro me perdí, me dio un ataque de pánico. El hecho de saber que podía haber una posibilidad de estar ahí, me aterraba.
Logré calmarme un poco, ir al mall que está al frente… tomar algo, respirar y volver a casa.

15 días útiles fue lo que me dijeron que había que esperar. Mientras tanto empezaba a retomar mis días poco a poco. Para ese entonces ya tenía el blog, y muchas veces intenté escribir, pero por alguna razón no fluía.

Varios días después mi mami fue por los resultados. Me llamó inmediatamente y evidentemente sentimos un gran alivio. Me llevó los resultados a casa… tejido endometrial… ¿?

¿Qué es la endometriosis?

El útero elimina células endometriales junto con sangre y tejido a través de la menstruación. Pero por alguna razón que no se conoce a algunas mujeres nos pasa que ese tejido endometrial crece fuera del útero, causando tumores (de sangre) que son benignos.

Fui donde el médico y ya me dijo que tenía que ir al ginecólogo. Volví donde el ginecólogo que me había detectado el bultito… le llevé todos los papeles y dijo con gran normalidad que sí, era endometriosis, que tenía que tomar tales pastillas y que cuando quiero tener hijos dejo de tomarlas y luego las sigo tomando…

Me fui un poco confundida… no sabía ni qué significaba lo que tenía y porque tenía que tomar un medicamento de por vida…

Ese día habíamos quedado con unos amigos en cenar y yo había dicho que llevaría algo… no puedo recordarlo.
Solo recuerdo que me sentía como dopada, llegue a casa y lo único que hice fue investigar lo que era, los medicamentos, tratamientos… y llorar… solo recuerdo que lloraba… no sabía si eso era mejor que tener cáncer…

Ese día dejé colgados a todos, y también fue el primer día en donde sentí que nadie se pondría en mi lugar y sentiría lo que yo siento.

Consulte con todos mis amigos médicos, la mayoría coincidían con el tratamiento y me dieron mucha calma. Una amiga me llevo a ver más doctores para que tenga todos los panoramas posibles. Pero nadie me decía más.

Llegué a la ginecóloga que hasta hoy me atiende por recomendación de una amiga. Nada perdía intentándolo una vez más. Me explicó muy bien que era lo que tenía y cuáles eran las opciones de tratamiento. Realmente no tenía opción. O tomaba el medicamento, o cada cierto tiempo volvería a llenarme de “tumores” (tumores de sangre) y operarme y entramos en bucle…

el tratamiento

Así empecé con el tratamiento. Pastillas de progesterona que me cortan la regla.

Como cualquier pastilla anticonceptiva, las empiezas a tomar el primer día de regla… me daba mucho miedo que ese día llegara… ¿y si sentía dolor? Llegó el día y fue el primer día después de mucho tiempo (y el único también) que no sentí dolor. Fue un alivio, estaba tan acostumbrada a vivir con ese dolor que había olvidado lo que se sentía.

Pensé realmente que sería fácil. Tomar las pastillas, dejarlas para tener bebés, volver a tomar pastillas… easy.

Todo el primer año de tratamiento los cambios hormonales fueron brutales, a veces estaba bien, a veces no, lloraba por todo y cuando digo todo es TODO. Dolores de cabeza, me peleaba con H. prácticamente un día si un día no. Imagínense… si no yo me soportaba, no sé cómo el resto lo hacía. Tenía muchísimo sueño, jamás he sido de hacer siestas, pero esto era incontrolable, además que eran horas de sueño, tranquilamente dormía 4 horas en la tarde.

Poco a poco empecé a acostumbrarme a las pastillas y a lidiar con eso… pero apareció el acné. Toda la cara y espalda. Nunca había sufrido con el tema de granos antes. Uno que otro granito, pero nada muy crítico. Me chocó demasiado. De pronto tener toda la cara llena de brotes afectó muchísimo mi autoestima. Empecé a no salir a la calle, había retomado el blog e Instagram y lo volví a dejar de lado. Me daba vergüenza que me hagan fotos o subir fotos con la piel tan maltratada.

Para los que me conocen saben que siempre he sido de maquillarme todos los días, las cejas, máscara de pestañas, rubor y algo así muy natural para el día a día, jamás usaba base. De pronto se volvió en mi solución. Es la primera vez que estoy por acabar un pomo de base. Siempre los tenía que botar casi enteros.

Empecé a ir al dermatólogo… qué me dijo, que eran las patillas… me dio tratamiento, que hasta el día de hoy tomo.

Ahí empecé a pensar… cómo una simple pastillita me estaba provocando otras condiciones médicas.

Ya no solo iba una vez al ginecólogo, sino también cada 15 días al dermatólogo.
Aproveché para probar medicina alternativa… acupuntura, homeopatía… pero si bien me ayudaron a controlar otros síntomas, no iban a curarme ni sustituir el tratamiento que llevaba.

El otro problema que apareció fue el tema del peso. Hasta el día de hoy no logro bajar de peso, tengo 15 kilos extra, que también afecta mi autoestima, y eso hasta el día de hoy. No sé bien cómo vestirme, no puedo evitar verme en fotos y no verme bonita o no contenta con lo que veo. Ahora empezaré a ir al gym de forma más constante, pero a veces me frustra un poco no ver cambios.

En mis idas al dermatólogo, ahora también tengo rosácea… ¡Gracias progesterona!

Nuevamente… tomo una pastilla que no me cura lo que tengo, pero me está enfermando de otras… ¿alguien me explica?

Hace exactamente un año volví a buscar doctores, necesitaba más respuestas. No conseguí nada nuevo más que una MRI. Sabía lo que era de lo que he visto Dr. House, pero cuando entras a la máquina es otra cosa… ¡que horrible fue! Tuve un semi ataque de pánico que se me pasó cuando me dijeron que me podían anestesiar para hacer la prueba.
Resultados… tengo en un ovario más endo…. que como me operaron de un tumor y nadie pensó que fuese endometriosis no me hicieron la típica operación de limpieza. Bueno… al menos como estoy medicada no crece el tumorcito.

MRI

Es una situación difícil. Cuando te quejas del dolor y vas a mil médicos, lo normalizan o te creen loca. Que es un cólico… que es normal… que así es.

¿exagerada?

Ya saben que la familia de mi chico vive en Madrid, y vamos siempre dos veces al año. Una es en navidad y la otra en agosto. Pleno verano…La primera vez que me pasó pensé que se me había pasado la mano con la comida… no entraba en la ropa que había llevado, la siguiente vez me controlé un montón con lo que comía porque además teníamos un matrimonio al final de viaje. Sorpresa!!! Día del matri y no entraba en la ropa, casi me da un ataque!!

Ya empecé a informarme más y concentrarme en lo que le sucedía a mi cuerpo, empecé a “escucharlo” para ver qué me pasaba. Esta última vez, no solo me hinché un montón, sino que las piernas me dolían hasta de caminar… ningún zapato me quedaba… esas son situaciones que me bajonean un montón.

Sentía muchísimo dolor, ni solo eran las piernas, sino los brazos y el abdomen. Sabía que era por retener líquidos porque si orinaba dos veces al día era mucho.

Un día hice un comentario a una persona, algo así cómo “que mal me siento, me duelen mucho las piernas por el calor”
La respuesta fue: “que sensible que eres, tampoco es para tanto”.
En ese momento me di cuenta que obviamente hay personas con la que no se puede contar, pero más que eso, me di cuenta que si no tienes nada evidente… nadie cree lo que tienes.

Estoy segura que si me faltara un pecho, un brazo, tuviese una herida abierta y que sangra e hiciera el mismo comentario, nadie pondría en duda lo que estoy diciendo.

Y es así, como sentí nuevamente que la gente solo cree que mientes, que exageras, que como no tienes nada evidente no puedes sentirte mal.

Apenas volví de viaje fui al médico, me hicieron mil pruebas de sangre y felizmente todo salió bien… y la doctora que me atendió me dijo que era por la progesterona… y que si tengo que volver a ir que deje de tomar las pastillas por ese tiempo… o sea imposible. Siempre estoy entre la espada y la espada.

Fui a la ginecóloga, para ver si tenía otra alternativa y contarle lo que me había pasado… y claro… ella sabe que no puedo dejar de tomar las benditas pastillas… pero si fue clara diciendo que mejor vaya en otra fecha… porque incluso podría ser peligroso que me siga pasando eso…

Nuevamente… ¿qué clase de medicamento estoy tomando?

hoy

Las cosas se normalizaron. Hay días que aún me despierto y siento que no me soporto, le aviso a mi chico que seguro será un día complicado…
Mejoraron mis técnicas de maquillaje y cada día lo hago más rápido. Porque cuando suspendo el tratamiento nuevamente me vuelvo a brotar.

¿Para qué contarlo recién ahora?

Hace ya varios meses (casi un año) una amiga me escribió para almorzar. Me contó que fue al médico y le habían detectado endometriosis… y obviamente tenía mil dudas y preguntas. Hice lo mejor que pude y traté de resolverle todas las que pude.
En ese momento me di cuenta que podía dejar de callar, qué tal vez de cierto modo podía ayudar a alguien más que estuviese pasando por lo mismo.
Alguien que tal vez dice cómo siente y nadie le cree.

A los médicos:

Deberían ser los primeros en decirnos que tener dolor durante la regla no es normal, y no dejarnos vivir con dolores insoportables. Nada les cuesta hacernos exámenes, análisis, etc. Para eso están. No pueden llenarnos de medicamentos fortísimos por tener cólicos.

A las familias/novios/amigos:

En este momento la familia será el principal apoyo, cuenta con ellos, llévalos al médico contigo, que se enteren qué es lo que te está pasando y qué pueden hacer por ti. A los hombres, que parece que es más difícil que entiendan estos temas… infórmate, porque es horrible escuchar de la persona que quieres que sólo exageras.

A ti, que tal vez estás pasando por lo mismo:

La endometriosis es una enfermedad que demora mucho en ser detectada, si tienes dolor ve al médico, y si no te hacen caso, insiste. Una sabe cuando algo no está bien en el cuerpo. Si ese médico no te hace caso, cambia. Ginecólogos hay miles, alguien dará con el problema que tienes… porque además, mientras más tiempo pasé, más avanza la enfermedad.

FOTO: Question Femenina

Hasta acá el post de hoy contándoles esta pequeña parte de mi.. aunque se ha hecho largo ¿no? Espero haber ayudado a quien lo necesite, y si tienes más dudas o preguntas no duden de dejarme en los comentarios que trato de responder lo más pronto posible.

Isa.

Redes sociales:
OTROS ARTÍCULOS
Anuncios

9 comentarios en “ENDOME… ¿QUÉ?

  1. Mariana dijo:

    Hola Isabel,
    Tienes algún ginecólogo que recomendar a raíz de tu experiencia?

  2. isabelkamt dijo:

    Hola Mariana!
    Yo me atiendo con la Dra. Isabel Mercado que está en la Good Hope.
    Puedes intentar con ella, pero yo te recomiendo que te quedes con quien te sientas cómoda, con quien resuelva tus dudas una y mil veces. Quien te ayude y te explique a entender por lo que estás pasando y lo que toca.
    Si un médico no te gusta, sigue probando. Parece una pérdida de tiempo (y tal vez lo sea jaja) pero insiste!

  3. Noemy dijo:

    Hola soy noemy, hace 4 meses me operaron y me diagnosticaron endometriosis, pero sigo con dolores pelvicos insoportable y parece que voy a votar algo. Pero el médico que me operó me ha dicho que es algo psicológico y no quiere entregar el informe de la operación para que me atienda un especialista.

  4. isabelkamt dijo:

    Hola Noemy!
    Creo que siempre hay que escuchar al cuerpo. Yo no he tenido molestias desde que me operaron y llevo tratamiento, pero conozco chicas que si.
    Insiste con tu médico y si no te gusta, cambia. Estar con un médico que te entienda y te haga sentir segura ayuda mucho.
    El médico está en la obligación de entregar el informe. Puedes solicitar una copia de tu historia clínica a la misma clínica u hospital, en todo caso también podrías consultar con SuSalud o Indecopi, ellos tal vez puedan asesorarte en cómo proceder en estos casos.

  5. Claudia dijo:

    Hola chicas yo pasé por 13 doctores y tuve endometriosis por 10 años y recién hace meses me la diagnosticaron, gracias a Dios llegué donde el Dr. José Negrón atiende en la clínica Montesur y en el Peruano Japonés, el me ha operado mi operación fué complicada pero todo salió muy bien, el equipo médico y el Dr. Negrón son excelentes y muy humanos, te explica todo y realmente te ayudan a sanar y tener una vida sin dolor . Ojalá les ayude el dato

  6. isabelkamt dijo:

    Hola Claudia!
    Que bueno que finalmente hayas sido diagnosticada y ahora tengas tratamiento. Los dolores son terribles, además de la paciencia con la que te tienes que armar para ir por médicos.
    He escuchado de ese médico, creo que pediré una cita, para tener una como 5ta opinión 😀

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *