NYC diario- día 7: Chica Libertad

Dejamos los museos de lado. Tomamos el metro hasta Battery Park, la Estatua de la Liberta era el objetivo. La cola que había para subir al barquito, era interminable. Creo que nunca he visto a tanta gente hacer cola. Dimos una vuelta, y le prepuse a mi chico tomar el Staten Island ferry que es gratis, claro, va a Staten Island y pasa al lado de la chica Libertad, pero no tiene parada ahí. Listo, a ninguno nos interesaba mucho estar ahí ahí precisamente, y menos si había que hacer tremenda cola. Si tomas el Staten Island Ferry, ponte al lado derecho y toma fotos a la ida, al regreso no pasa tan cerca. Ve de día, de noche, obviamente no verás casi nada. Es gratis, así que solo entra a la estación y ve a la puerta de embarque, segundo piso, y entra. 

Llegamos y con las mismas volvimos. Tocaba hacer downtown, almorzar (por alguna razón extraña en todo el viaje antes del medio día ya nos morimos de hambre…considérese que Lima tiene una hora menos) 
Empezamos a caminar, pasamos por el toro de Wall st. Que claro, fue imposible hacer una foto ya que todo el mundo esperaba poder tocarle los huevos al animalito. -_- Continuamos hacia el 9/11 memorial, previa parada técnica para comer, nada especial. 

Solo vimos las piscinas, es un lugar que me pone la piel de gallina. No quisimos entrar al museo porque sentimos que no era, no sé si me entienden? 

Ya que estábamos por la zona…jaja, entramos a Century 21, outlet o tienda que vende por menos y bastante menos ropa y demás. A mí las tiendas así de masivas, así de llenas y así de desordenadas, no me gustan. Solo me compré una blusa y un bolso. Bueno, y medias, pero porque me he quedado sin medias, no tengo tantas. Mi chico agarró camisas, y esa fue toda nuestra compra. Quería comprar zapatos, pero ya estaba cansada y aburrida del tumulto. Digo solo, porque normalmente ahí hacen el shopping fuerte.

Salimos, y un fuimos a un restaurante de tapas españolas, muy malas la verdad. Y para lo que cobran, podrían atenderte a la mesa y también darte cubiertos que no sean de plástico. De salida fuimos a Little Italy a comprar cannoli, la gloria para mí. Fui feliz. Esa fue nuestra cena. 
Ya de vuelta en el hotel, aproveché que tengo un Sephora cerquita del hotel, y me fui sola según yo a hacer LA COMPRA. Terminé comprando mascarillas de todo tipo, pedí ayuda a varias chicas y ninguna fue a ayudarme. Me decían que vaya a la marca de la cual necesitaba ayuda y ya enviarían a alguien, pero alguien nunca llegó. 
Volví al hotel, y me puse una de las mascarillas. 

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